Un enlace roto puede ser una URL interna que apunta a contenido eliminado, una referencia externa que cambió de lugar, una ruta relativa mal formada o un destino que ahora devuelve un error de servidor. Es un defecto de navegación, no solo una URL que parece antigua.
Implementación práctica
Rastrea un conjunto definido de páginas y agrupa los fallos según la respuesta final y la URL de referencia. Repara el enlace directamente si el recurso sigue existiendo; usa una redirección permanente pertinente si hay un sustituto; restaura una página necesaria o mantén un 404 real si no hay un equivalente. Redirigir a la página de inicio no es una reparación universal.
Qué verificar
Sigue el enlace desde su origen, tal como se renderiza, anota el estado final y el destino, y después vuelve a rastrear tras el cambio. Comprueba que el enlace de origen, el sitemap y la navegación interna coincidan. Vigila las referencias externas, porque sus destinos pueden volver a cambiar.
Errores habituales
No conviertas el recuento de un rastreo en una afirmación sobre el posicionamiento. Prioriza las rutas según la importancia para el usuario y según la disponibilidad real de un destino pertinente.