Regla de decisión y límites
Gzip y Brotli son codificaciones de contenido HTTP que reducen los bytes de texto transferidos cuando el servidor y el navegador negocian una codificación compatible. La codificación de contenido se negocia entre cliente y servidor: el navegador anuncia las codificaciones que acepta y el servidor devuelve una representación con Content-Encoding. Es más útil para HTML, CSS, JavaScript, JSON y SVG comprimibles, no para imágenes o archivos que ya están comprimidos.
Cómo revisarla
Pide un documento representativo con y sin las codificaciones aceptadas y compara las cabeceras de respuesta, el tamaño transferido, la variación de caché y si la decodificación es correcta. Comprueba que ningún intermediario sirva una representación Brotli a un cliente que no la ha negociado.
Flujo de trabajo práctico
Activa la compresión en la capa que controla la entrega, mantén Vary: Accept-Encoding donde la caché compartida lo requiera y comprueba una respuesta en frío y otra servida desde caché. Mide los bytes transferidos por separado del tiempo de respuesta del servidor y del trabajo de renderizado.
Errores habituales y límites de la medición
Una transferencia más pequeña no demuestra una interacción más rápida. La compresión no puede arreglar un procesamiento lento en el origen, imágenes sobredimensionadas, JavaScript excesivo ni una configuración de caché que sirva la variante equivocada. El fallo más habitual es comprimir medios que ya están comprimidos o juzgar la compresión a partir de un archivo local sin comprimir.